Los signos

Los órganos reflejados en los dos ojos tienen un paralelismo, pero en ningún caso los grados corresponden en el derecho y en el izquierdo, ya que se los órganos representados corresponden al lado del cuerpo donde está el ojo. En el ojo derecho se ve el órgano derecho si es doble, si no, la parte derecha del mismo.

Todos los órganos están perfectamente relacionados, y partiendo del círculo central, es decir, la pupila, se nos van representando de dentro a afuera. Tenemos el intestino y el estómago, que son dos puertas de entrada para la mayoría de enfermedades contraídas. Si nos fijamos en la verticalidad, veremos que guarda una relación con la posición normal del ser humano.

En el examen del iris podemos observar 4 grados patológicos determinados por signos bien distintos.

Primer grado. (Predisposición hereditario-congénita). Se manifiesta por el oscurecimiento de las zonas de los órganos afectados, separaciones de las fibras iridianas, pérdida de sustancia, y en forma de usos u ovoides.

Segundo grado. Se manifiesta en el iris por medio de líneas, bandas, o nubes blancas o amarillentas. Éstas se producen por la compresión de las fibras musculares y nerviosas en el área correspondiente.

Tercer grado. (Estado crónico). Se refleja por medio de líneas manchas y bandas oscuras en las zonas del órgano afectado.

Cuarto grado. (Estado destructivo). Suele ser el final de las enfermedades de mal pronóstico. A partir de los traumatismos y heridas quirúrgicas (siempre que éstas se hayan efectuado sin anestesia).

También tenemos otra manera de diferenciar el estado de la enfermedad dependiendo de la profundidad en la marca del iris:

iridologia-profundiadad-de-las-señales

Representación de las cuatro capas de pigmentación del iris, según los procesos de la enfermedad.

Agudo: Inflamatorio por encima del iris.
Subagudo: Debajo de la capa del iris.
Crónico: Más profundo en el estroma del iris.
Degenerativo: La capa más profunda del iris.

 

Signos:

SIGNOS EN HUECO O ESTRUCTURALES

Denominaremos signos estructurales a todos aquellos que afectan a la estructura del tejido del iris, y que indican de forma general una insuficiencia de la función orgánica.
También son conocidos como signos en hueco o signos en menos; indicando así que tanto la señal física como su diagnóstico, se orientarán hacia una disfunción de la capacidad de funcionamiento del órgano o sistema afectado.

Aflojamientos

Este signo se observa en determinados sectores, en los cuales las fibras se separan y forman ondulaciones; donde el tejido se vuelve más laxo.
La disposición del signo es parecida a la citada como “pelo peinado”, pero el aflojamiento no presenta la hipertonía vegetativa (color claro).
El color del iris parece desvanecerse en las zonas de aflojamiento y aparece como un signo algo más oscuro que el color base del iris.
Los aflojamientos serán el primer paso de debilidad, ya que en casos más importantes nos podrán conducir hacia una laguna.
El oscurecimiento de este signo, indica tendencia a la cronificación. Si el oscurecimiento es pigmentario, la tendencia a la cronificación es por acumulación de toxinas. Este signo se interpretará como una insuficiente eliminación tóxica a causa de un órgano o zona débil.

Lagunas

Las lagunas son signos iridológicos que deben su nombre a su parecido a las lagunas geográficas. Son signos de forma usualmente ovalada o lanceolada, causados por la separación de las fibras, las cuales dejan ver en su interior un lecho (lecho lacunar), formado por la capa inferior del tejido del iris.

Las lagunas también indican debilidad y pueden evolucionar a criptas. Este signo será uno de los más frecuentes en la observación y como veréis a continuación existen muchos tipos y diagnósticos.
En las lagunas tendréis que valorar su contorno, su pigmentación, si toca la BNA, si es abierta o cerrada, si hay vascularización en su interior y si hay presencia de fibras blancas.
Si hay fibras blancas en la laguna, es un buen signo, ya que indica que el órgano quiere recuperarse, demostrará una actividad orgánica aguda.

TIPOS DE LAGUNAS

Laguna abierta. En este caso, aún no hay una definición de todo el contorno (no están delimitadas), esto nos indica que aún no ha concluido el proceso patológico.

Indicará shock brusco en un órgano, hemorragia interna o intoxicación. Nos encontraremos ante un proceso aún activo.

Laguna cerrada. Este signo se debe a la destrucción de la capa, resultando visibles las partes del estroma más profundo.
Este tipo de lagunas ya presentan un contorno bien delimitado. Indicará debilidad de un órgano y será señal de trastornos en la nutrición del órgano que afecte.

Lagunas numerosas. Indicarán una constitución débil con propensión a trastornos por debilidad.

Laguna gigante. Es una gran forma de laguna, que se extiende desde la BNA a la zona ciliar.
Suele aparecer en la zona del páncreas e indicará trastornos hormonales y diabetes mellitus. Muchas veces encontrareis lagunas gigantes en la zona de páncreas, tendremos que valorar la presencia de pigmentos pancreáticos (que estudiaremos más adelante) para acabar de tener clara la situación.

Laguna con mango o laguna de tallo. Observareis una laguna unida a un rayo solar que acaba en la BNA. Este signo será más frecuente en la zona urogenital, indicando pólipos, quistes o infecciones crónicas como las cistitis.

Laguna de zapato o laguna doble. Son lagunas que presentan un puente en el centro, adoptando el aspecto de la huella de la suela de un zapato.
Normalmente se encuentran en la zona urogenital e indican anemia producida por una función renal deficiente.

Lagunas gemelas. Son lagunas que se presentan prácticamente pegadas, indicando una disposición a tumores benignos.

Lagunas de teja. Observareis una serie de lagunas que se superponen unas encima de otras a modo de tejas, normalmente suelen ir colocadas de menor a mayor tamaño o escalonadas.
Indican formación de tumores que provocan el desplazamiento de los órganos correspondientes a la zona en cuestión.

Iris de margarita. Aglomeración de grandes lagunas que ordenadas a lo largo de la BNA, cubren el estroma. Esta forma de iris es muy fácil de ver, ya que llama mucho la atención.
Pueden indicar una insuficiencia pluriglandular o diverticulitis.

Laguna unilateral. El contorno de estas lagunas solo está definido de un lado, quedando abierta por el otro.
Indica procesos degenerativos y de mala nutrición orgánica de origen nervioso o espinal, que afectarán al sector correspondiente a la parte abierta de la laguna.

Laguna en forma de medusa. Es una laguna que en su parte periférica se abre en ramificaciones en forma de raíces, mientras que el otro extremo estará adosado a la BNA. Este tipo de signo, lo podemos considerar como una variante de la laguna unilateral.
Indicará la existencia de una predisposición a procesos destructivos.

Lagunas torpedos. Las características de estas lagunas son sus formas puntiagudas, también son conocidas como lagunas lanceta, pero en este caso son más pequeñas y estrechas.
Cuando éstas presionen o penetren en la BNA indicarán un posible tumor estenosante. También se relacionan con una disposición a adenocarcinoma.

Lagunas de hoja. Son lagunas de mayor tamaño, las cuales presentan en su cavidad un armazón que nos recuerda a la nervadura de una hoja.
Este tipo de laguna también puede tener un gran tamaño, tendremos que buscar su nervadura interna para no confundirla con la laguna gigante. Indicarán trastornos del sistema endocrino.

Lagunas de alveolo. Están formadas por una serie de huecos poligonales, separados por los listones superficiales que forman una especie de celdillas. También se denominan lagunas de colmenas, de panal o de abeja.
Indican una carga hereditaria del órgano donde esté situada, aunque no es un signo de enfermedad manifiesta en el portador.

Lagunas Conductoras. La laguna escalonada comienza con una laguna mayor a la que se asocian inmediatamente unas lagunas menores en renglón oblicuo.

Lagunas en brote de espárrago. Es una laguna de poca profundidad, que nos recuerda a un espárrago.

Esta laguna sale de la BNA, es estrecha en la base y se hace amplia en la periferia. A veces en la punta suele albergar una cripta.
Indica debilidad orgánica importante y es más frecuente en la zona de bajo vientre indicando cáncer del cuello del útero y trastornos renales y vesicales (vejiga).

Estructura en colador. Este es un signo intermedio entre el aflojamiento y la laguna, caracterizado por la presencia de pequeños agujeros localizados en una zona determinada, como si se tratara de un colador, y sin el reborde que caracteriza a las lagunas.

Es una señal de debilidad, pero su interpretación es algo confusa. Tiene tendencia a mostrarse en la zona de piel y se ha visto en pacientes con SIDA, aunque nos se puede interpretar como un signo característico de esta. No es un signo muy frecuente.

Criptas

Dentro de los signos en hueco, las criptas son las de peor pronóstico. Son signos en forma de pequeños agujeros, de forma usualmente romboidal, alargada o de bordes rectos, que afectan al tejido del iris hasta sus capas más profundas, observándose el color oscuro de la capa uveal o epitelio pigmentario.

Las criptas, a diferencia de las lagunas, también pueden aparecer en la zona pupilar, indicando lesiones de la mucosa o pared gástrica o intestinal.
Implicarán procesos degenerativos crónicos o lesiones orgánicas graves.

TIPOS DE CRIPTAS

Criptas puntiformes. Son pequeños puntos oscuros que crean la duda de si son en realidad agujeros en el estroma.
En los iris azules o claros, las observaremos como pequeños puntos localizados en los aflojamientos de las fibras.
En los dos casos indicarán una lesión orgánica incipiente.

Criptas en lanceta. Al igual que las lagunas en lanceta, nos añadirán una sospecha de malignidad en la lesión.

Criptas pigmentadas. La presencia de manchas toxémicas en el reborde de la cripta, será señal de acumulación tóxica añadida a la lesión estructural orgánica.

Rayos solares

Son estructuras en forma de radios de rueda de bicicleta, escarbados en la estructura del iris, que se dirigen desde la zona pupilar o de la corona hacia la periferia. Se presentan con más frecuencia en el cuadrante superior del iris.

Los rayos nos indicarán una disfunción digestiva (lugar donde nacen) que afecta a un órgano o sector determinado, especialmente la cabeza. Son caminos a través de los cuales se abren paso las toxinas digestivas hacia sectores orgánicos, a los que sobrecargan. Para que nos quede una idea clara, pensaremos que son como tuberías que drenan las toxinas hacia otros órganos.

Diremos, por lo tanto, que son esencialmente un signo de toxemia.
Hay dos tipos de rayos solares, los mayores y los menores, según si se inician en el borde pupilar o en la corona nerviosa.
Tendremos que valorar su regularidad, coloración, número, longitud, profundidad, presencia de signos añadidos y el entrecruzamiento con anillos nerviosos.

TIPOS DE RAYOS

Rayos solares mayores. Tienen una importancia patológica mayor que los menores. Se inician en el borde pupilar y se dirigen hacia la periferia, cruzando la corona nerviosa. El hecho de cruzar la corona nerviosa, rompiéndola, nos indicará una posible alteración neurovegetativa.
Cuando observemos un o dos rayos solares mayores, no necesariamente indicaran problemas importantes, ya que este signo es muy común en la población.

Rayos solares menores. Estos rayos se inician en la corona nerviosa y solo indicarán sobrecarga toxémica, sin alteración neurovegetativa.
*Tendremos que valorar varias características de los rayos, que puedan empeorar su pronóstico, como:

Regularidad. Si los rayos siguen una trayectoria radial, tendrán mucho mejor pronóstico que si no son rectos y se desvían del radio.

Profundidad. Los rayos están excavados; por ello además de considerarlos un signo de sobrecarga toxémica, se pueden considerar signos de insuficiencia.
Un rayo muy profundo nos indicará, además, una lesión en el tejido del sector afectado.

Longitud. Lo primero a tener en cuenta es si el rayo solar rompe la corona nerviosa y si llega hasta el borde periférico , indicando un desequilibrio muy crónico, que ha acabado produciendo una alteración importante e incluso una lesión del tejido.

Número. Lógicamente, a mayor número de rayos solares, mayor importancia diagnóstica, aunque raramente sobrepasan la docena en cada iris.
La presencia de tres o cuatro rayos, sin características agravantes, se puede considerar normal.

Coloración. Pueden presentar toda la escala evolutiva de coloraciones de los signos, desde la tonalidad clara o blanca, hasta el negro degenerativo.
Normalmente su coloración será oscura, ya que se trata de signos excavados.

Presencia de signos añadidos. Los rayos solares pueden contener lagunas o criptas en su interior; siendo ambas señales estructurales de deficiencia y lesión.

Cualquier otro signo que se asocie con los rayos solares, multiplicará el valor diagnóstico de estos rayos con el del signo añadido.

Entrecruzamiento con anillos nerviosos. Este entrecruzamiento empeora el diagnóstico de un signo con el otro, pudiendo establecer las zonas de mayor riesgo, en los sectores donde se produce.

La presencia de anillos nerviosos, añade una tendencia a alteraciones neurovegetativas y espásticas.

Sector afectado. Normalmente aparecen en la zona de la cabeza, y cuando no sea así, les daremos un valor diagnóstico mayor, ya que son más inusuales.

Cuando aparecen en la cabeza, la persona puede padecer migrañas, dificultad de concentración y/o malhumor, causados por los malos hábitos digestivos del paciente.

Anillos nerviosos

Aparecen en forma de anillo, ya que las fibras se abren en la dirección anular, dejando círculos concéntricos totales o parciales, situados generalmente en la parte periférica de la zona ciliar.

Como veréis, es un signo muy frecuente, y por esta razón, no indica necesariamente un proceso de enfermedad, a menos que se asocie con otros signos.

En realidad son arcos en círculo, más o menos pequeños, pero que casi nunca completan un círculo entero y pocas veces un trayecto de más de medio iris. Atribuiremos a los anillos nerviosos una reactividad nerviosa directa con las estructuras superiores del cerebro.

Los anillos son un signo de tipo funcional, por lo que los síntomas que presentan las personas que los tienen serán, esencialmente, de ese tipo, sin lesión orgánica, a menos que exista otro signo estructural añadido.
Su presentación más frecuente es en los cuadrantes inferior y externo de cada iris, correspondiéndose con los sectores abdominales (hígado, genitales, riñones, etc).

La presencia de numerosos anillos nerviosos, nos orientarán hacia la tendencia nerviosa del paciente, provocada por un aumento de tono del sistema nervioso simpático. Los pacientes con muchos anillos suelen ser personas intranquilas y con problemas de tipo espástico.

Como vimos en el tema de las constituciones, los anillos son un signo típico de las tipologías neurógena y tetania larvada.

TIPOS DE ANILLOS

Anillos espasmódicos
Son líneas anulares claras u oscuras que indicarán trastornos espásticos y circulatorios.

Anillos espasmódicos ovalados
Son anillos de forma oval e indicarán advertencias apopléticas.

Anillos espasmódicos descendidos
Estos anillos se hunden, indicándonos un descenso del órgano afectado.
*En este signo valoraremos:

Número de anillos
La presencia de un o dos anillos indicará espasticidad moderada, de tres o cuatro,
espasticidad importante y de más de cuatro, ya se podrá considerar una tendencia
espástica que muy probablemente haya ocasionado problemas de salud más o menos
importantes.
Circularidad de los signos
Nos encontraremos con anillos nerviosos muy irregulares, más partidos que otros, que
ni siquiera están centrados respecto a la pupila. Una mayor irregularidad denotará una
mayor tendencia espástica.
Profundidad de los anillos
Como en cualquier signo del iris, una profundidad mayor indica una mayor cronicidad,
con afectación más intensa del tejido.
Grado de fragmentación
La fragmentación da un peor pronóstico, ya que los anillos nerviosos numerosos y muy
fragmentados, indican una tendencia a la desorganización de la energía
neurovegetativa.
Los problemas se presentan esencialmente en las zonas donde éstos empiezan o acaban,
por eso, una mayor fragmentación indicará un mayor número de zonas afectadas.
Cuando se cortan muchos anillos en una misma zona, implica una gran congestión de
esta zona afectada.
Coloración de los anillos
Los anillos nerviosos pueden presentar una coloración clara, incluso blanca, o bien estar
más oscuros de lo normal. Este oscurecimiento puede deberse a una acumulación de la
pigmentación tóxica básica del iris, indicándonos una disfunción vegetativa crónica.

Si son muy oscuros, indican que el proceso de exceso de energía vegetativa es muy
crónico, y ha causado alguna alteración en el tejido.
Presencia de otros signos
Para valorar el grado de espasticidad o de exceso de energía neurovegetativa, habremos
de tener en cuenta la importancia de otros signos irídicos como el reflejo pupilomotor,
el reborde pupilar (anillo de neurastenia), el anillo gástrico y la corona nerviosa.
Un signo importante es la convergencia entre un anillo y un rayo, que suele indicar un
proceso muy doloroso.

 

SIGNOS EN RELIEVE

ANILLO DE COLESTEROL

La presencia de este anillo denota una tendencia a tener el colesterol elevado, lo cual en la mayoría de casos no se confirma tras realizar una analítica, no afirma, sino que indica la tendencia patológica de la persona.
El anillo de colesterol es en realidad un depósito de lípidos (grasas) en la zona posterior de la córnea.

Otros autores lo relacionan con una tendencia a la hipertensión, por exceso de Ion sodio e Ion calcio.
Como en el arco senil, este signo indica una hipoxia (falta de oxígeno) en ciertas zonas del organismo, con síntomas de insuficiencia circulatoria, como los que se presentan en casos de hipercolesterolemias o procesos hipertensivos.

A diferencia del arco senil, este anillo se localiza en el segmento circular correspondiente al sistema linfático; estando relacionado con la circulación de los pequeños y medianos vasos.
Este signo podría indicarnos otros procesos patológicos en los vasos de mediano y pequeño calibre. Siempre que encontremos este signo, recomendaremos al paciente que se realice una analítica para comprobar su colesterol, triglicéridos y lípidos totales en plasma.

ARCO SENIL

La zona de conjunción entre la córnea y la esclerótica, presenta una transición entre la transparencia de la córnea y la opacidad blanca de la esclerótica.

Este signo nos denotará el estado de la microcirculación capilar del organismo y se localizará en la zona superior o de la cabeza, indicando escasez de oxígeno.

Se diferencia del anillo de colesterol, ya que el anillo respeta la transparencia en la zona de piel y en el arco senil la opacidad es progresiva desde su inicio central hasta la esclerótica, donde ya es totalmente opaco.
El arco senil suele iniciar su aparición en la zona superior del iris, entre los 45 y 60 años, por este motivo, la presencia antes de los 45 ha de hacer sospechar en una arteriosclerosis cerebral incipiente, aunque aún no se manifieste.

COPOS Y CERCO COSTROSO
Los copos y el cerco costroso también son signos en relieve, vistos anteriormente en el tema 10.

LOS SIGNOS REFLEJOS

Los signos reflejos son generalmente de estado agudo, los cuales suelen presentar una coloración clara, incluso blanca, en los iris poco pigmentados y pueden cambiar en períodos relativamente cortos de tiempo.

Son signos relacionados con un exceso de función del sistema neurovegetativo.
En la zona ciliar es donde aparecen exclusivamente estos signos, resaltando la estructura de los pequeños vasos sanguíneos radiales que discurren por ella.

Los signos reflejos recientes suelen tener un color blanco brillante en los iris azules y claro luminoso en los iris pigmentarios; mientras que con el tiempo pasarán a una coloración más pálida y mate, que indicará una tendencia al estado subagudo y crónico.

Existen diversos tipos de señales reflejas:

El “pelo peinado”
Este signo consiste en que, en un sector determinado del iris, y naciendo de la BNA, se observa un manojo de fibrillas claras y onduladas que siguen el mismo trayecto que las otras fibras de la zona ciliar.

La imagen del pelo peinado da una idea de una reactividad neurovegetativa exagerada en un sector orgánico, el cual tiene una tendencia al exceso de función. Por ejemplo, si encontramos este signo en la zona bronquial, podrá indicar una tendencia hacia bronquitis espástica, tos irritativa o expectoración abundante.

Es una señal refleja bastante frecuente en los iris azules, y algo menos en los iris pigmentarios, en los cuales daremos más importancia al signo.
En la fotografía se aprecian dos zonas claras de pelo peinado; una entre las 5 y las 6h y la otra en la parte superior.

El “hilo de plata”
Se observa en la zona ciliar la presencia de un fino vaso o fibra de color blanco o claro brillante, que destaca claramente sobre las demás, manteniendo la radialidad de las fibras vasculares ciliares del iris.

El hilo de plata puede ser ondulado o recto, teniendo un pronóstico algo más desfavorable en caso de ser recto.

La importancia de este signo es mayor que la del pelo peinado, ya que al tratarse de una sola fibra hipertónica, exige una mayor irritación vegetativa para hacerse claramente visible, indicando una hipertonía más localizada.
Se ha de entender como un signo de hiperfunción, pero no es extraño encontrarlo como signo acompañante en patologías tumorales.

Radiales vascularizadas
Una radial vascularizada tiene la misma estructura que una radial normal, pero su coloración es rojiza, dejando entrever que se trata de un vaso ciliar por el cual circula sangre.
Este signo indicará una tendencia hemorrágica y/o alguna alteración de la sangre.

Se observan con mayor frecuencia en la zona periférica de la zona ciliar, y ya que se observan más raramente que las otras fibras radiales hipertónicas, les daremos una mayor importancia.

Radiales aberrantes
Algunas veces, puede observarse la presencia de una fibra radial que se sale de su trayectoria habitual para terminar en un sector adyacente (fibra que se desvía).

Las radiales aberrantes pueden estar clareadas como los hilos de plata, o bien presentar una coloración similar al resto de fibras del iris. Cuando presenten un color claro, nos indicará un estado de irritación neurovegetativa añadido.

Toda fibra que se salga de su trayectoria habitual implica un proceso de adhesión. La fibra que se sale de su rumbo, adhiriéndose a las fibras inmediatamente superiores o inferiores a ella.

Es una señal inespecífica, ya que hay una gran variedad de procesos patológicos que pueden mostrar adhesión. Puede indicar desde una retracción postquirúrgica hasta un proceso cancerígeno. Para determinar la tendencia patológica nunca nos podemos quedar con un solo signo, sino que hemos de valorar el resto de señales presentes en el iris.

En ocasiones, las radiales aberrantes se ramifican formando las radiales en árbol ramificado, indicando un pronóstico algo peor que en las radiales aberrantes simples.

Señales transversales
Cuando las radiales pierden por completo su radialidad, suelen tener un recorrido transversal y zigzagueante, interpretado como un signo de peor pronóstico, ya que indica una tendencia cancerígena.

Pero para que una transversal tenga un valor pronóstico de tendencia cancerígena ha de asociarse con un signo de lesión y/u otro pigmentario, indicando la tríada patológica propia de un proceso canceroso; aún que es difícil de observar.

Este signo se tendrá que valorar con mucha prudencia, ya que toda señal que nos indique una tendencia tumoral, deberá interpretarse solo como tendencia, y nunca como diagnóstico de certeza.

Vídeo. Los Signos del Iris. (Extracto del documental: Diagnóstico por el iris)

2 comentarios:

  1. GRACIAS POR SU INFORMACIÓN, ME HA SERVIDO MUCHO.

  2. rosa maria coronel guzman

    hola buenas noches, muy util y practico.

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