Evolución en los signos

En este tema veremos la importancia de los signos a nivel general, ya que marcan el estado de evolución de la patología.

AGUDO
SUBAGUDO
CRONICO
DEGENERATIVO
Aclaran signos
Oscurecen

+
Signos sobreelevados
(signos en +)

+signos claros y blancos
(C. Linfática)

+Signos más claros que en el resto del iris o zonas despigmentadas
(C. Hematógena)


Signos en hueco
(Signos en -)

– Lagunas, criptas y aflojamientos

– Color más oscuro, tenderá al negro

Estado Agudo
En este estado los signos se presentan de color claro, brillante y limpio, y se forman cuando el tejido del iris está hinchado, indicando un estado agudo de hipertonía o hiperfunción.

Es un estado de inflamación, irritación o catarro con hipersecreción de
mucosas y aumento de la actividad de los órganos de eliminación.
En los iris azules, estos signos aparecerán en color blanco, mientras que en otros iris azules y en todos los demás, las señales blancas puras no aparecen nunca, sino que adoptan una tonalidad amarillenta u ocre.

Hay otros signos claros como los hilos de plata, el pelo peinado y otros, que no se corresponden a un estado agudo. Estos signos los veremos más adelante.

Valoraremos en los signos claros el edema o hinchazón del iris, que será lo que nos indicará su agudeza.

Estado Subagudo
Este estado aparece cuando un estado agudo no puede realizar correctamente la eliminación de la mucosidad, la cual se almacenará causando un inicio de cronicidad. Para que entendáis esto; en un estado agudo hay una irritación o catarro, que se manifiesta por la presencia de una hipersecreción de las glándulas mucosas inflamadas. Un catarro no implica que sea del sistema respiratorio, ya que puede ser intestinal, pulmonar, genital, o de cualquier otro órgano. El resultado final de la excreción catarral es la mucosidad, que es una forma de eliminación.

Por lo tanto, cuando en el estado agudo no se puede eliminar la mucosidad, esta permanecerá en el organismo y así se cronificará el estado, pasando a ser subagudo.

Los signos subagudos tienen una coloración más clara que el color base del iris, al igual que los signos agudos; sin embargo, presentan un aspecto más desgastado, sin tener la brillantez y limpieza de los agudos. También aparecen zonas de flujos oscuros.

En este estado aún existe una hiperfunción vegetativa, pero el órgano ya no responde ante el exceso prolongado de estímulo. Se ha creado un estado de tolerancia, donde el órgano ya no responde a los estímulos que le llegan.

Resumiendo diremos que; este estado se caracteriza por tener un estado de hipertonía neurovegetativa alternado con otro de hipotonía o hipofunción orgánica.

Estado Crónico
En este estado hay un oscurecimiento de los signos y la presencia de manchas toxémicas. Es típico ver pigmentación en los bordes de los signos como las lagunas y las criptas.

Los signos crónicos son más oscuros que el color base del iris e indica cronicidad y aumento de la carga toxémica en el órgano que afecten, el cual es incapaz de eliminarla, ya que la energía de este disminuye. Esto nos dará la pauta terapéutica a seguir, caracterizada por la estimulación del órgano concreto para que pueda drenar correctamente.

Las señales oscuras tienen este tono porque están excavadas (signos en -) y por lo tanto indicarán cierto grado de lesión en el tejido.

Los signos negruzcos indican una posible lesión en el tejido, nos orientarán sobre el grado de afectación y hasta qué punto podremos forzar la eliminación del órgano. Un órgano con lesiones importantes habrá que tratarse con mucho cuidado, ya que al provocar una crisis curativa de eliminación, podemos desencadenar una crisis destructiva del tejido.

Estado Degenerativo
En esta etapa habrá signos más profundos y oscuros, ya que hay destrucción del estroma del iris. Puede haber signos claros de reagudización permanente que indican un último intento del organismo para eliminar el problema.

En esta etapa se verá una mezcla de signos del estado agudo y degenerativo.

En este estado se presentan señales de destrucción tisular ( lagunas, criptas), de acumulación tóxica (manchas pigmentarias cancerígenas, toxínicas y/o toxémicas) y de actividad (señales agudas, aunque muchas veces de carácter sospechoso, como radiales vascularizadas, radiales transversos). Es muy típico encontrarnos con una pérdida de radialidad de los signos.

 

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